El Arte es rico y mágico en sabiduría y lo ha sido por siglos. Abrir los ojos de los niños a él puede ayudar a comprender y apreciar el mundo en el que viven y a las personas con las que lo comparten.
La preciosa habilidad de saber y aprender a mirar, ver y pensar, debe ser estimulada y apoyada. Con esto, los chicos adquieren una real comprensión y entendimiento del Arte.